
Por Fernando Pecorelle
El CASI necesitaba un triunfo sobre su eterno rival para terminar de la mejor manera un Top 14 para el olvido. La realidad del SIC, sin embargo, era completamente distinta. Con el pase a los Playoffs asegurado, el equipo de Boulogne buscaba meterse entre los dos primeros para pasar directamente a semifinales. Así, y con la gente alentando desde temprano, el clásico comenzó a vivirse como una verdadera fiesta.
La Academia se despertó y comenzó a atacar a en sólo tres minutos logró igualar el partido en siete. De pronto, todo lo que no había sucedido en el desarrollo del primer tiempo comenzó a verse en los últimos diez minutos. Los espacios se abrieron y esta vez era Marcelo Soiza el que volvía a sumar un try para el SIC que cerró el primer tiempo 14-7 arriba.
Los locales intentaban frenar el avance rival pero el SIC estaba inspiradísimo y aún le faltaba un try para el bonus. Fue Leonardi nuevamente el encargado de apoyar y concretar el punto extra. Pero aún quedaba tiempo para más.
Tras un insistente ataque zanjero, un try penal completó cerró el marcador visitante en 38. El CASI tuvo su última chance de descontar sobre el cierre, con el reloj ya marcando los 40 minutos de la segunda etapa, cuando Ezequiel Vidal apoyó el último try del partido.
El pitazo final desató la fiesta. Jugadores e hinchas, todos juntos se unieron en un grito de desahogo, de festejo y satisfacción por meterse una vez más entre los mejores cuatro de la URBA.
Fuente: Rugbytime
Foto: Romina Biribay